Un vórtice de arena estaba revoloteando y revolviéndose alrededor, y en medio de la tormenta de arena, la figura de un gran humano se formaba.
¡Es gigante! Pensó Kankurou. Incluso a pesar de que era el trabajo del enemigo, no podía evitar estar abrumado con admiración ante la magnífica vista.
El cuerpo que sufrió la transformación debía tener diez… no, veinte metros de alto. El tamaño de un edificio pequeño.
Sería una cosa si fuese un animal espiritual invocado el que fuese de este tamaño, pero era increíblemente extraño para un shinobi el ser capaz de transformarse a sí mismo a un tamaño tan gigantezco.
¡Es diferente a la técnica del Clan Akimichi: Técnica Multi Tamaño…! Kankurou pensó mientras observaba. ¡Supongo que esto es algo que sólo posee un nukenin rango A del Libro Bingo!
“¡Kankurou-sama! ¡Yo lo manejaré por mi cuenta!”
“!”
Uno de los subordinados de Kankurou, Amagi, saltó al campo.
“¡El enemigo aún no ha hecho un movimiento!” Gritó Kankurou. “¡Es muy pronto para atacar!”
“Señor, si esperamos, ¡sólo le da tiempo al enemigo para juntar sus fuerzas para atacar!”
Amagi aún era joven.